Seguimiento Escolar y Hábitos de Estudio

 

La agilidad mental de un estudiante puede estar condicionada, más que por sus capacidades mentales, por su motivación. Poner en práctica unas buenas técnicas de estudio permite que se puedan modificar ciertos hábitos, que pueden mejorar i reforzar su rendimiento escolar.

En general cuando hablamos de un “mal estudiante” si profundizamos un poco, surgen muchos factores que se superponen, más allá de una única causa que explique su fracaso escolar.

 

 

    • Mejorar el rendimiento académico de las diferentes áreas, las instrumentales y aquellas más específicas de cada curso escolar.

    • Trabajar los hábitos que fomentan conductas apropiadas para el aprendizaje (organizar el horario y el control de la agenda escolar) y las técnicas de estudio (pre-lectura, lectura atenta, análisis, subrayado, síntesis, esquemas y resúmenes).

       

    • Elaborar y enseñar estrategias para a la preparación y elaboración de exámenes.

       

    • Mejorar la autoestima en cuanto a las tareas y el estudio, identificando las habilidades positivas.

       

    • Enseñar y reforzar conductas apropiadas y facilitadoras pera un estudio eficaz.

       

    • Mantener actuaciones de coordinación con la escuela y tutor del estudiante.

       

    • Trabajar con los padres para ayudarlos a poner en práctica la organización del estudio en casa.

       

Aprender buenos hábitos, los descansos, la planificación y la organización de las asignaturas y exámenes son ejemplos de lo que se trabaja en este espacio, mediante sesiones individuales y personalizadas en función de las necesidades específicas de cada estudiante.